Lo que me permite pensar que tengo una identidad de cualquier tipo (lésbica, gay, trans, bisexual o heterosexual) son los discursos y los saberes mismos que producen y controlan la sexualidad tanto como el género. Las palabras que uso, los pensamientos que albergo, están indisolublemente ligados a mis construcciones, socialmente determinadas, de la realidad; así como veo los colores definidos por el espectro, también percibo mi identidad sexual dentro de un conjunto de alternativas establecidas por una red cultural de discursos.

El cuerpo no es naturalmente “sexuado”, pero llega a serlo a través de procesos culturales que se valen de la producción de sexualidad para extender y fortalecer relaciones de poder específicas. No obstante, persiste la idea erronea de que el cuerpo es lo natural y que no pertenece al mismo orden que los procesos culturales.

La normatividad es una operación de poder que establece y promueve un conjunto de normas (relativas a la conducta y al ser). Aunque lo “normal” sea establecido moralmente y tenga la fuerza de imperativos, el rasgo más perturbador de la normatividad es la “normalización” en virtud de la cual se mantienen las normas.

La tendencia social general, en el sistema occidental contemporáneo referente al sexo-género, es el de considerar a las relaciones heterosexuales como la norma, y todas las otras formas de conducta sexual, como desviaciones de esa norma.

Hay sexualidades o géneros que  no se hallan comprendidos en los estatutos de los modelos vigentes de género.  La combinación de signos convencionales de género, por ejemplo la pollera y la barba de algunos días, conforman una realidad que no se ajusta netamente a las alternativas femenino = mujer = hembra o masculino = hombre = macho. Esas configuraciones personales perturban el conocimiento convencional sobre la apariencia del género según se lo considere femenino o masculino. Este ejemplo nos permite constatar que la dinámica de la construcción discursiva del género y la dinámica de la sexualidad están separadas pero conectadas.